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En España hay 1.230.000 personas con una discapacidad auditiva de distinto tipo 
y grado.
Datos INE 2022

Los audífonos Beltone y GN Resound solo están disponibles tras una cita con un audiólogo o profesional de la audición. 

NUESTROS ESPECIALISTAS

Gerente
Vicente García Gerente, audioprotesista y óptico.
Audioprotesista del equipo
Judit Holguín Audioprotesista, taller, ventas.
Responsable
Iván González Audioprotesista y óptico-optometrista.
La óptico optometrista del equipo

Laura Fdez. González
Audioprotesista y óptico-optometrista.

 

 

Si tienes problemas económicos o algún tipo de minusvalía, puedes solicitar a través de “Ayuda a la audición” (entidad privada sin ánimo de lucro) ayuda para adquirir audífonos.

PREGUNTAS FRECUENTES

 

Queremos resolver algunas de las dudas que habitualmente nos hacéis llegar a través

de vuestros comentarios o consultas. Si crees que hay alguna otra pregunta a la que

te gustaría dar respuesta te invitamos a que te pongas en contacto con nosotros.

 

 

La Organización Mundial de la Salud reconoce que los problemas de comunicación ocasionados por la hipoacusia o sordera “pueden tener efectos importantes en la vida cotidiana y generar sensación de soledad, aislamiento y frustración, sobre todo en las personas mayores que padecen pérdida de audición».
Sufrir una pérdida de audición puede afectar tanto a la vida social como a la laboral. Puede tener dificultades para comunicarse con sus compañeros de trabajo y clientes. Los que sufren una discapacidad auditiva pierden la confianza en sí mismos y empiezan a aislarse de sus amigos y seres queridos. Les cuesta entender y seguir el ritmo de la conversación y les da vergüenza repetir constantemente las preguntas. Por último, todos estos motivos acaban provocando depresión y frustración.

Es la pérdida de la audición que ocurre cuando el sonido entra de manera normal al oído, pero debido a la presencia de daños en el oído interno o el nervio auditivo, el sonido no se procesa de manera que el cerebro lo pueda interpretar. Puede presentarse de forma unilateral, cuando afecta a un solo oído, o bilateral, cuando afecta ambos oídos.

La pérdida de audición es una disminución pronta o gradual de la capacidad para oír. Es uno de los problemas de salud más comunes que afecta a los adultos mayores y ancianos. Aproximadamente una de cada tres personas de 65 a 74 años tiene algún nivel de pérdida de audición. Pero no es exclusiva, ya que los niños también pueden sufrirla y es importante detectarla cuanto antes.

Desgraciadamente en la mayoría de los casos no existen medicamentos o cirugías para resolver este tipo de pérdida, siendo el uso de audífonos la única solución (debido a su pequeño tamaño, la cóclea no puede ser operada sin riesgo). Si se sufre de pérdida auditiva neurosensorial de leve a moderada, los audífonos ofrecen soluciones muy satisfactorias, mientras que si la pérdida va de severa a profunda, también solucionan, aunque de manera más contenida. La adaptación audiológica precoz será clave en casos de presbiacusia y en causas de trauma acústico.

No es sencillo encontrar las palabras adecuadas para describir los sonidos, ya que la percepción del sonido es muy subjetiva. Además, resulta difícil porque carecemos de términos comunes para identificar los sonidos de forma que todos lo comprendamos y percibamos del mismo modo. En la industria de los audífonos se esfuerzan para mejorar y perfeccionar el sonido de estos aparatos, y conseguir filtrar una fuente de sonido de otra, inhibir el sonido de fondo y proporcionar un sonido claro a la vez que agradable.

Las pérdidas de audición tienen múltiples causa que las hacen diferentes entre sí y cada una de ellas requiere usar audífonos con diferentes características. Además se deben tener en cuenta las preferencias personales de cada paciente.

A pesar de lo que se pueda creer, un mantenimiento correcto de los audífonos está al alcance de cualquier bolsillo. Solo en el caso de ser necesario un cambio de componente puede subir más el coste, algo no habitual.

Es recomendable realizar una revisión cada 2 meses, tanto del aparato como del oído del paciente, ya que algunos son más propensos que otros a generar cera.